3.5.09

Piedras en el camino.

Dicen que lo prohibido se vuelve tentador.

Es como ese caldo recién hecho, sabes que quema, pero no puedes evitar llevarte un poco a la boca. Y ves que quema, claro. ''Lo sabía''.
Es ese: ''no vayas''. Y automáticamente, ir, se convierte en el acto más prioritario de cuantos tenías en mente, y da igual cómo, pero tienes que ir.

Es esa adivinanza, esa de la cual no encuentras solución. Ese enigma. Te lleva de cabeza no resolverlo, y no sale de tu cabeza.

Entonces lo comprendes. Es complicado, es esa dificultad, que al no tener respuesta se prioriza sobre todas las demás.
''Me complicarás la vida, lo sé''. Y automáticamente otra cita:
''Qué triste sería la vida si no estuvieras tú para destrozármela.''

Pero..te atrae, te gusta, te pierde, y quieres perderte, sientes la necesidad de perderte. Encontrar una respuesta, encontrarte, tal vez hiciese que todo se viniese abajo.

Tal vez no, tal vez todo tenga un cierto encanto. Tal vez la carrera haya sido tan difícil que llegar a la meta sea por siempre ese gran logro. El fin de tu historia, la historia que quieres guardar en memoria.
''Lo conseguí'', dirás. Y dejarás cualquier otra carrera, esa, y sólo esa era la tuya. Las demás…ya habrá quien las corra. Esas no interesan, todos tenemos límites.

Solo hay que ser capaz.
Yo no tengo problemas para serlo.

2 comentarios:

VuelaLibre dijo...

Un brindis por el encanto de lo prohibido, por la propia carrera y por todo aquello que merece el riesgo.

;-)

David Waldorf dijo...

Escribes genial Paula, he estado leyendo varias entradas y me han gustado mucho. ¡Enhorabuena!

Por aquí han pasado..