3.12.09

Me descubro...

Es la 1.30 de la mañana y no estoy durmiendo, ni siquiera haciendo los deberes que debiera. Lo dijo un profesor al empezar la carrera, y no se equivocaba: Las horas de cafetería son importantes también, es donde se hacen los amigos, y creo que es lo que más se necesita, más que ser licenciado en cualquier estupidez de la que seguramente no podrás ganarte la vida.
...
Miedo al miedo. De eso se trata.
Creo que la vida, ademas de errores, se hace de miedos, una especie de red creada entre lo que tememos y lo que nos ayuda a superarlo, pero estando siempre ahí, al filo de caer aterrados, a un lado y a otro, si nos salimos de la linea de quien nos protege, tendremos miedo.
Cuando llegué a Madrid me daba miedo todo, pánico. No tener nada, a nadie. La carrera, el piso, las calles, y en especial la gente. Sé que no es lo mismo, pero la sensación de vacío total no se me olvidará jamás, no sé si alguna vez me había sentido tan perdida. Madrid suponía un punto y aparte en la historia de mi vida, y aquí estoy, sobre una fila de puntos suspensivos sin saber como empezar la siguiente frase.
Esperaba encontrar amigos, gente especial, y los encontré. Y tal vez gente demasiado especial también, gente de la que me había propuesto huir. Y para mi, ahora todo ha vuelto a complicarse.
...
No termino de entender por qué hay gente que no se considera especial, que todavía le teme a la vida. Si hay algo que me disgusta, es que la gente no se vea todo lo grande que es. Y no, esto no es una cuestion de alturas.. Se trata, supongo, del tamaño del corazón, por eso hay quien tiene un corazón que no le cabe en el pecho.
Pero todos tenemos nuestra mala cara, y..claro que sí, solo necesitamos encontrar a ese alguien que nos ayude a cambiarla por una sonrisilla, de esas de cada día.

Qué decir a estas alturas que no sepa todo el mundo?
..No le temas a la vida, solo hay una, y tal vez, es mejor de lo que parece.

4 comentarios:

% dijo...

hola, interesante lo que dices, creo que no hay que temerle al miedo, sería temer dos veces; y no siempre que encuentras a alguien te entrega sonrisas así debe ser, pero confusión innecesaria es innecesaria, es bueno recordar estas cosas, aunque se hayan dicho antes

Saludos

ÄNÄ dijo...

ke bonitaaa

Dara Scully dijo...

¿Y qué pasa si tu facultad no tiene cafetería?



un
miau
en
el
café

Ove I. Moore dijo...

Creo en lo que dices. Aunque aquí donde me ves, tengo dos grandes miedos que todavía no he tenido el valor de dominar. Uno es el miedo a la soledad (no física, ya sabes) emocional, y el otro es el miedo a la oscuridad. Supongo que el segundo viene condicionado por el primero...es decir, si no estoy sola (ahora sí, físicamente), la oscuridad no me da miedo.
Pero pensemos en todos los problemas de la vida diraría. Por ejemplo, los celos son el miedo a perder a alguien. Ponerse los guantes de cocina es el miedo a ensuciar la comida. Limpiar la taza del vater es el miedo a coger una infección del tamaño de Canadá. Efectivamente, son todo miedos =)
Pero no debemos dejarnos llevar solo por eso. Solo tenemos que encontrar a esas personas que hacen la vida mas dulce, mas ligera. Que nos ayuden a cargar con nuestros propios miedos y los compartan. Si no tuviesemos miedo...no nos darían la oportunidad de ser valientes y sobreponernos, o de ser audaces y saber esquivarlos.

Suerte con el viaje a Nueva York, y no te preocupes por las malas lenguas ^^

Un saludo-

Por aquí han pasado..