5.7.09

Pongamos que hablo...de Madrid.

Voces tranquilas y calmadas con sonrisas que solas fueron creciendo hasta convertirse en risa.

Miradas que analizaban, conocían o reconocían dependiendo del momento. Miradas que se sonreían o escuchaban con atención.

Algún silencio que otro, que..tan solo podía preguntarse si era cómodo o incómodo, o qué pasaría si hubiese mucho silencio más. Silencio que se escapaba en miradas difusas a cuanto rodeaba la escena, en una sonrisa, o un gesto para quitarse el molesto sol de la vista, antes de poder ser cómodo o incómodo, simple silencio.


Sonrisas mirando al suelo. Sonrisas que decían por si solas que era feliz, que no esperaba aquello, que estaba a gusto. Sonrisas porque el aire olía bien, a compañía inmejorable y a Madrid, a actividad desbordante. Olía a futuro, tal vez muy diferente, pero a futuro.


1 comentario:

VuelaLibre dijo...

Espero que te salgan bien los planes, Pauli, de veras.
Mucha, muchísima suerte

Abrazos

Por aquí han pasado..