28.8.09

Se fue..

Siempre le gustó ver el denso humo de un canuto saliendo de su boca y su nariz. Le encantaba cómo olía la nicotina, cómo se destensaba cada nervio de su cuerpo al exhalar.

Le encantaba dejar de sentirse a si mismo para sentir todo lo demás, lo que era capaz de inventar su mente totalmente fuera de control.

Le gustaba ella. Olía a perfume y vicio desmedido. El vicio de él por ella, de todo su mundo, de las noches en las que la cocaína les elevaba la temperatura, y dilataba sus pupilas y hacia sin embargo que se sintiesen más de lo que se veían.

Pero le gustaba su vida y sus vicios llegaban demasiado lejos. Ella, iba demasiado lejos.

Sabía a ron con cola y hachís. Pero no le gustó su sabor, se había mezclado con el que deja un último beso.

Un “Si me quieres no lo hagas, déjalo antes de que sea tarde, pequeña.” terminó de fundirse con un “No te pongas ñoño ahora, si no te gusta lo que hago, no mires” de un tono demasiado poco amable, que le invitó a desparecer de verdad de todo ese mundo, más inmoral y disoluto que el del viejo Londres de los 80. Un mundo más lleno de luz artificial, pero tan oscuro como el Londinense.

Y así salió dando un portazo, que retumbó en la cabeza de su chica. Así es como salió de aquella casa, símbolo de sus vicios y el libertinaje en el que su vida de había convertido.

Sabían que sus caminos se habían separado, a uno y otro lado de la puerta. Pero no sabían que esa sería, para los dos, la última vez que se dejaban llevar por los efectos de la droga.



27.8.09

Toc.

Se durmió antes de tiempo, cuando aún solo se había desabrochado la camisa y el botón de su pantalón vaquero. Como un trapo viejo caía en la cama. Aún retumbaba en su cabeza el sonido estruendoso de aquel portazo, y el susurro del líquido corriendo por sus venas, como el fluir de un nuevo manantial, con suavidad, pero veloz.
Justo cuando el émbolo chocó por fin con el cuerpo de la jeringuilla, y la aguja dejaba de traspasar su pálida piel, sus manos se abrieron como si intentase agarrar el aire. Sus ojos, a punto de salirse de sus órbitas, ya veían hasta moverse el oxígeno, oxígeno que se negaba ya a llegarle a los pulmones.
Y en un instante, el último latido de su corazón. Toc. Y sus tacones resbalaron, dejándola caer sobre el colchón.
Ya no volverían a dolerle los talones, ni ya otra vez tendría miedo de sus sueños. Ya jamás correría por sus venas la heroína.

19.8.09

†..Adiós♥

Los mitos caen, por ciencia, o por situaciones. Unos se van con el tiempo, a otros se les lleva la corriente.
Hoy para mi ha caido un mito.
Sacar 8 hijos, día a día. Y tantos nietos..
Persona, mujer, madre, abuela, y hasta cocinera, de primera.

En pocas palabras:
Una superheroína de andar por casa.

Gracias por hacerlo todo bien. Conseguiste llegar hasta el último momento rozando la perfeccion. Hasta siempre abuela..te queremos, muchísimo.

12.8.09

RECITAL 6 y 7 Agosto.

Imagenes del Recital de los días 6 y de Agosto en Aranda de Duero (Bar Elfos).



Gracias por dejarnos pasar ese buen rato y.. Enhorabuena a todos ;)

7.8.09

···

Regalame tu risa.
Y nunca nunca la apartes.
Regalame tu voz,
que jamás se apague.

Escucha mis ideas,
y rie, llora, o discute.
Apaga mis gritos..
que nada entre nosotros corte el aire.

Susurrame en la piel,
que me acaricie tu aliento,
que me duerma el alma,
que humedezca mi sed.

Tirítame en las manos,
duérmeme mientras me miras.
Miente, di que nos amamos,
creamonos nuestras mentiras.

Deja que me enamore de tu voz,
del aire que respiras.
Deja que cuando te respire,
me regales vida.

27.7.09

Hay que Desped/irse.


Y si pudiera coger mi gabardina, andaría un par de kilómetros o tres arrastrando mi baúl, protegida con un gorro y un paraguas por si el cielo notase mi ausencia y rompiese a llorar.
Y en la estación del tren compraría el billete al lugar más lejano que encontrase, para evitar prisas, y para poder leer con calma mi libro.
Y, si puede ser, que salga tarde, porque tengo que esperarte, por si te das cuenta de que el cielo llora y al preguntarle te dice que me marcho.
Por la poquita fe que me queda, y porque es más fácil irse cuando tienes el corazón recien roto. Que las heridas en caliente no se sienten tanto, pero en frío...en frío duele tanto dejarlo todo..Que me quedaría congelada esperando a que me quisieras de verdad, cubierta en lágrimas y hojas secas, en aire frío y soledad.
Pero en caliente, en caliente no llegas, y yo lloro, y puedo entrar en cualquier tren, en cualquier vida, sabiendo que allí ya no me quedaba nada, porque tú ya te habías ido, al menos, lejos del roce de mi piel.

9.7.09

De noche. De la vida entera.

No me gusta que el mundo pare aquí, con las historias a medio escribir. Me gustan los desenlaces abiertos, pero odio los nudos abiertos.
No me gusta que el mundo gire pasando dos veces por el mismo sitio. Odio perderme, y si doy muchas vueltas me mareo. Y acabaré vomitando lo peor de mi.. No sé si lágrimas, silencio amargo, una carrera o..simple olvido. Todas son horribles.
Me gusta la carretera, recta e infinita. El horizonte sereno. Las puestas de sol en el esfalto, y en el mar. La calma, lo etéreo.


Me gusta que el viento me toque la piel, que me haga estremecer su roce como el de una caricia. Me gusta que sea suave.
Me gusta contradecirme en cosas vanales. Pero la sencillez, la claridad en lo humano.
¿Sabes? La vida es ya demasiado compleja. Me gusta hacerlo fácil.

Me gusta que la vida siga. Horizontal en su camino. No quiero girar, no me gusta marearme. No quiero ascender rápido, me da vértigo la altura de lo bello, de lo mágico, de lo mejor.

Me da miedo la vida, porque no tiene mapa.

Me gusta desaparecer, para ver desde dentro. Con tus ojos vidriosos y tu sonrisa incandescente. Más blanca cuanto más mira, cuando se le sale el alma entre los dientes.
Me gustaría ser quien te echa del cuerpo el alma. Para entonces salir y llevarla hasta mi. Entrar en mi cuerpo, con ella, y sabértelo ya todo.

Y entonces, no tendría que girar, sino abrazarte, y que gire todo lo demás. Y volvernos etereos. Y que sea eterno, como el aire.

¿Y...si encuentro a alguien tan inasible? Puro aire, hecho de suspiros. que hipnotice como el humo, y sólo con cariño se deje agarrar, y arrastrar, muy pocos metros. Para quedarse con ganas de más. Para no acabar nunca...para ser siempre.
¿Y si lo encontrase..? Tal vez ya..no supiese qué hacer con él, sino..soplar susurros. Silencio perfecto y sonrisa idiota.
Tal vez, eso fuese lo mas estúpido.


Empieza a ser la hora de dormir...

5.7.09

Pongamos que hablo...de Madrid.

Voces tranquilas y calmadas con sonrisas que solas fueron creciendo hasta convertirse en risa.

Miradas que analizaban, conocían o reconocían dependiendo del momento. Miradas que se sonreían o escuchaban con atención.

Algún silencio que otro, que..tan solo podía preguntarse si era cómodo o incómodo, o qué pasaría si hubiese mucho silencio más. Silencio que se escapaba en miradas difusas a cuanto rodeaba la escena, en una sonrisa, o un gesto para quitarse el molesto sol de la vista, antes de poder ser cómodo o incómodo, simple silencio.


Sonrisas mirando al suelo. Sonrisas que decían por si solas que era feliz, que no esperaba aquello, que estaba a gusto. Sonrisas porque el aire olía bien, a compañía inmejorable y a Madrid, a actividad desbordante. Olía a futuro, tal vez muy diferente, pero a futuro.


29.6.09

Fuerte, sin vértigo, sin frío.

Me colé en un sueño. Allí volaba, flotaba en al aire, tocaba las estrellas, tocaba el sol, dormí en la luna. (Demasiado vértigo). Y dormí tanto que pude acostumbrarme.


De pronto alguien me cogió del hombro. Aún soñaba, pero me dijo que yo era fuerte.
Y desperté, con los ojos como platos, y empañados.
Creo que durante días me sentí mareada, demasiado vértigo. Pero se esfumó.
Y si lloraba ya, era del frio del mes de Junio. Brillando el sol, y no los ojos. Muerta de frio, hasta que alguien me cogió del hombro, y repitió diciendome al oido que yo era fuerte.
Ya no estoy soñando..

Así que en Julio sí hace calor. Y ahora puedo subir tan alto como quiera. Se cómo volar sola.

Soy fuerte. Lo soy.

22.6.09

Un mundo de latex.

Se nos quedó pequeño el mundo entero. Cada rincón había sido testigo de nuestros besos, caricias o miradas. Todos ya habían oído nuestra risa.

Y entonces pensé en el único lugar que me quedaba siempre grande. Enorme. Como un mar inmenso y frío en el que yo era la única balsa, a punto de naufragar.


-Mi cama aún no ha sentido tus latidos.


Y el lugar más grande se convirtió en nuestro mundo entero. En mi colchón, hecho a medida para dos, para nosotros.


Por aquí han pasado..