27.11.09

Pequeñas sonrisas.

Oir un cigarro apagarse en agua, contemplar embobada la luna. La música en el metro, Sound of Silence, Hotel California..
Aquel guitarrista descarado que me guiñó el ojo, escuchar Tears in heaven en la sala de espera de un medico.
Esos simpáticos viejecillos de boina y periódico bajo el brazo, la niña pequeña que sonreía con brillo en los ojos diciendo ''Papá..''


Creo que en el mundo nunca faltarán románticos.

Y sonrío, a mis ganas de sonreir..

2 comentarios:

Adolfo González dijo...

Claro que nunca faltarán románticos...Yo, por ejemplo, no quiero dejar de fumar por puro romanticismo.

Y, si te fijas, el romanticismo como movimiento artístico es el padre de todas los demás ismos. Todo procede de ahí.

Ah, felicidades por tu cumpleaños, que he visto que los cumpliste hace días.

PαulαLικα ©. dijo...

Gracias Adolfo ;)

Por aquí han pasado..